SIDA en adultos mayores, un tabú que aún persiste
- Hubo mejoras en los sistemas de estadística.
- Los tratamientos antirretrovirales prolongaron la expectativa de la vida de las personas infectadas con VIH, quienes llegan a la vejez.
- La generalización del uso de fármacos para lograr una erección mejoró la vida sexual en las personas mayores; pero no estuvo acompañada por una sexualidad responsable: con el uso del preservativo al mantener relaciones con parejas nuevas, ocasionales, amantes y/o con trabajadoras/es sexuales, y tanto homo como heterosexuales.
- Escasez de campañas de prevención sobre VIH-SIDA destinada a los adultos/as mayores y de jornadas y talleres de educación sexual, que podrían recorrer los centros de jubilados/as y pensionados/as, las colonias recreativas y culturales, entre otros lugares de encuentro.
“El mayor problema es que no se piensa el VIH en los adultos/as mayores. Ni ellos/as mismos se consideran factor de riesgo ni los profesionales de la salud, quienes no indagan sobre la vida sexual de sus pacientes; por lo que el diagnóstico termina siendo tardío”, remarcó la médica geriatra Andrea Cassi, cabecera del distrito III de PAMI, de
Cassi realizó en 2004 la tesis “VIH-SIDA en gerontes. Una mirada reflexiva”, para el Curso Superior Bienal de Especialistas en Medicina Geriátrica, de
“No hay campañas serias de prevención ni educación sexual para la tercera edad”, destacó, y apuntó que “tampoco los médicos -incluso los cirujanos- toman conciencia que un adulto/a mayor puede tener VIH”.
Al respecto, la profesional señaló que “en Geriatría hay dos frentes:
- “El/la paciente que puede contagiarse, por lo que hay que hacer un trabajo de prevención (educación para una sexualidad responsable con el uso del preservativo, entre otros puntos).
- “El paciente que llega a viejo/a con VIH, que es seropositivo y (gracias a los tratamientos antirretrovirales) nunca desarrolló la enfermedad pero puede contagiar”, por lo que también hay que realizar todo un trabajo de prevención “porque esa persona va al dentista y nadie le pregunta sobre VIH, se opera y el cirujano tampoco piensa en la posibilidad de VIH en una persona mayor”.
También realizó encuestas a 200 personas de 60 años y más y obtuvo que el “75 por ciento de los hombres y el 40 por ciento de las mujeres eran sexualmente activos/as”.
Frente a la pregunta si algunos síntomas de la enfermedad de SIDA suelen ser confundidos con otras enfermedades asociadas generalmente al proceso del envejecimiento, la geriatra respondió: “Sí, una cosa es si el SIDA debuta con una expresión propia de la enfermedad; pero otra cosa es, por ejemplo, si la persona tiene un trastorno cognitivo, puede ser un VIH que está pasando a ser SIDA, y sin embargo ningún profesional en el estudio de un trastorno cognitivo pide análisis sobre VIH”.
“Otro ejemplo, un adulto/a mayor puede debutar con un síndrome confusional agudo y demencial, y tampoco ningún profesional piensa en un posible VIH”, explicó.
“La base es que partimos de un problema más grave: el adulto/a mayor no se pregunta por su sexualidad, no tiene educación sexual; y los médicos tampoco indagan, por lo cual no pueden medir el riesgo del/la paciente, y esto tiene que ver con un entrenamiento médico. Al preguntar en el consultorio, quizá la persona mayor responde que es viudo/a, no se contacta con nadie, hace veinte años que no tiene relaciones sexuales; pero hay gente de 70 años y más que tiene vida sexual y eso salta cuando se le pregunta si es activo/a, con quién y si usa condón”. En este punto señaló la importancia de las campañas de prevención y de los talleres en sexualidad para adultos y adultas mayores “para vivir una sexualidad plena, pero con toma de conciencia” en la protección.
“Obviamente con el Viagra hay un montón (de demanda de parte de personas mayores). Pero a raíz del fuerte machismo que aún existe en el país parece ser que el tema del cuidado de VIH sigue siendo un tema exclusivo de las mujeres; por eso es importante la capacitación permanente que se les da a las trabajadoras sexuales para que en cada relación puedan enseñarles a estos hombres el por qué hay que cuidarse”, señaló
Reynaga destacó que “los mayores no nacieron con la cultura del uso del preservativo. Los jóvenes, por ejemplo, ya los traen, no se los tiene que dar ni nada, no hay dificultad para su uso. Pero con los mayores es todo un tema, por eso se le habla mucho a las compañeras para que se cuiden en el trabajo”.
Al respecto aclaró que “no solo es un tema en la prostitución, sino con las parejas ocasionales porque hoy hay hombres y mujeres mayores que van a bailar (tienen una sexualidad más activa) pero aún hay grandes dificultades en la negociación del uso del condón” .
Asimismo señaló el tema de las relaciones extramatrimoniales en la tercera edad, con lo cual si una persona se contagió de VIH puede trasmitir el virus a su pareja estable: “Todavía se cree que el amor inmuniza porque por una cuestión de confianza se mantienen relaciones sexuales sin preservativo”, creyendo en la fidelidad del esposo/a, concubino/a, novio/a.
“La ignorancia es creer que el VIH-SIDA es un tema de algún sector, como las trabajadoras sexuales; y el SIDA no discrimina ni por edad, trabajo, grupo étnico, estatus social, educación”, remarcó.
Al respecto, la médica geriatra Andrea Cassi aseguró que “hay redes de trabajadoras sexuales que saben las fechas aproximadas de cobro de los jubilados/as, se ponen alrededor de los bancos y ofrecen sus servicios”. Sin embargo destacó que el problema es que “no se toma conciencia” sobre la importancia del uso del preservativo, y aclaró: “la fantasía del uso del condón del hombre mayor sigue siendo el embarazo, y no el SIDA, cuando en realidad tanto puede seguir embarazando como contraer VIH”.
- El 69,5 por ciento de los médicos consultados no pregunta sobre sexualidad a pacientes adultos/as mayores.
- De los médicos que sí indagan, el 39 por ciento dijo hacerlo respecto a relaciones ocasionales; y el 19 por ciento por conductas homosexuales. Dejando afuera “al principal factor de riesgo”, las relaciones heterosexuales.
- El 66,6 por ciento de los médicos no evalúa el nivel de información del/a paciente, a pesar que “la herramienta principal es la prevención, valiéndose de la educación en el consultorio, cara a cara, donde la gente tiene la posibilidad de confrontar sus mitos, creencias y actitudes”.
- De los hombres mayores consultados: el 75 por ciento es sexualmente activo; de éstos, el 55 por ciento está casado y el 40 por ciento mantiene prácticas sexuales ocasionales con trabajadoras del sexo o con amantes.
- De las mujeres mayores consultadas: el 40 por ciento es sexualmente activa; de éstas el 20 por ciento está casada. Y del 60 por ciento de las mujeres que contestaron no tener actividad sexual, el 40 por ciento está casada.
http://www.popularonline.com.ar/nota.php?Nota=567440
Hace como 25 años vinieron de visita Geriatras docentes de
Por otro lado es común que ancianos estadounidenses se muden a los calidos climas de
Con el numero de casos de VIH positivos que se registraron ( reitero hace mas de 25 años ) tuvieron que llegar a la conclusión que los ancianos se habían contagiado el VIH porque..... " los viejos mantenían relaciones sexuales con prostitutas "....
Gran asombro, los viejos lo siguen haciendo.(......!!!!!!!!)
Esto fue el primer paso para que se comenzara a estudiar la sexualidad en la tercera edad desde " otro lugar ".
http://correo.adinet.com.uy/cp/ps/Mail/ExternalURLProxy?d=adinet.com.uy&u=dmkarp&url=http://www.youtube.com/watch%21%21v%7E%7ElBpZwjPeRjY&urlHash=NaN
http://correo.adinet.com.uy/cp/ps/Mail/ExternalURLProxy?d=adinet.com.uy&u=dmkarp&url=http://www.youtube.com/watch%21%21v%7E%7E23LejfASkN0&urlHash=-1.4885309625284953E-77
(no se sorprendan si el video de la segunda parte dice " primera parte "- error de edición)